Esta es una actividad que se puede realizar en el momento que se lleva a cabo la predicación en los cultos regulares de la iglesia.
Antes del momento de la
predicación los niños salen a uno de los salones anexos del templo.
La idea es que ellos
realicen un pequeño culto y se involucren en él.
Debe haber un adulto
responsable de coordinar a los niños y estar al pendiente de ellos.
Debe haber un niño que dirija los cantos y
otro que dé un pequeño pensamiento de la Biblia.
Se puede tener un rotafolio
con la letra de los cantos anotada.